La prueba ácida mide la liquidez inmediata de una empresa excluyendo los inventarios, que son el activo corriente más difícil de convertir en efectivo.
La prueba ácida (o quick ratio) es una versión más estricta de la razón corriente. Excluye los inventarios porque, en muchos negocios, venderlos rápido y a su valor en libros no es realista en una situación de apremio.
Es especialmente relevante en empresas con mucho inventario (comercio, manufactura), donde la razón corriente puede dar una imagen de liquidez demasiado optimista.
Porque los inventarios son el activo corriente menos líquido: convertirlos en efectivo rápido y sin descuento no siempre es posible, sobre todo en una crisis.
PRISMA lo calcula automáticamente sobre 40.000+ empresas colombianas, con su tendencia y comparación sectorial. Gratis.
Crear cuenta gratis →